El pan dulce mexicano fue reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México, una declaratoria que busca preservar y fortalecer una de las tradiciones gastronómicas más emblemáticas del país y el oficio de miles de panaderos que han mantenido viva esta herencia a lo largo de generaciones.
La declaratoria fue aprobada durante la Primera Sesión Extraordinaria 2026 de la Comisión Interinstitucional del Patrimonio Cultural, Natural y Biocultural de la Ciudad de México, como resultado de una iniciativa impulsada por la Secretaría de Cultura capitalina en coordinación con la Cámara Nacional de la Industria Panificadora, Pastelera y Similares (Canainppa).
Con este reconocimiento, las autoridades buscan visibilizar el valor cultural del pan dulce mexicano, no solo como un alimento tradicional, sino como una expresión de identidad que forma parte de la vida cotidiana, las festividades y las costumbres de millones de familias.
La Canainppa destacó que la declaratoria representa un paso importante para preservar los conocimientos y técnicas transmitidos de generación en generación, además de impulsar la cultura del pan artesanal y fortalecer a las panaderías del país.
El siguiente paso será la publicación oficial de la declaratoria en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México, prevista para septiembre, con lo que el reconocimiento entrará formalmente en vigor.
Además, la organización informó que ya presentó una solicitud para que el pan dulce mexicano sea postulado como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad ante la UNESCO, con el objetivo de que esta tradición gastronómica obtenga un reconocimiento de alcance internacional y se consolide como parte del legado cultural de México.
