Ciudad de México. La Fiscalía General de la República (FGR) asestó un golpe a lo que calificó como la mayor red de huachicol fiscal detectada en el país, una estructura que presuntamente era encabezada por el exgobernador panista de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, señalado de operar un millonario esquema de contrabando de combustible proveniente de Estados Unidos que habría causado un daño superior a 4 mil millones de pesos al erario.
La titular de la FGR, Ernestina Godoy Ramos, informó que fueron obtenidas 25 órdenes de aprehensión, incluida la del exmandatario, quien fue detenido en Ensenada, Baja California, junto con otros tres presuntos integrantes de la organización criminal.
De acuerdo con la investigación, la red introducía gasolina y diésel de forma ilegal al país mediante declaraciones falsas en las aduanas, ocultando el volumen real de combustible o registrándolo como si se tratara de otros productos para evadir el pago de impuestos.
Las indagatorias revelan que la organización utilizó una compleja red de empresas, operadores financieros, agentes aduanales y logística ferroviaria para mover millones de litros de combustible desde refinerías de Texas hacia distintas entidades del país.
Entre enero y julio de 2025, la FGR documentó 4 mil 238 operaciones irregulares a través de las aduanas de Nuevo Laredo, Ciudad Camargo, Matamoros y Reynosa. El combustible ingresaba sin las revisiones correspondientes y posteriormente era distribuido principalmente en Coahuila, Durango y Zacatecas.
Uno de los hallazgos más graves fue que la organización declaraba apenas el 10 % de la capacidad real de los carros tanque. Mientras en documentos reportaban el ingreso de 10 mil litros, en realidad introducían hasta 110 mil litros por embarque.
Las investigaciones también establecen que más de 15.2 millones de litros de combustible nunca fueron declarados ante las autoridades fiscales y que se utilizaron 162 carros tanque ferroviarios para ocultar las operaciones.
Además del millonario fraude fiscal, la FGR detectó movimientos financieros por más de 3 mil millones de pesos y operaciones cambiarias superiores a mil 386 millones de dólares, recursos que eran dispersados mediante cerca de 80 cuentas bancarias con un patrón diseñado para dificultar el rastreo del dinero.
La Fiscalía sostiene que esta estructura empresarial y financiera convirtió el huachicol fiscal en un negocio multimillonario, considerado hasta ahora el mayor esquema de contrabando de combustible descubierto en México, por lo que las investigaciones continúan para ubicar y detener al resto de los implicados.
