Aunque entidades como Chiapas, Michoacán y Guerrero encabezan los niveles más altos de rezago educativo en México, la problemática también representa un desafío importante para Puebla, donde miles de personas aún enfrentan dificultades para concluir su educación básica.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), el rezago educativo continúa afectando principalmente a estados del sur y sureste del país, regiones marcadas por desigualdad social, pobreza y limitado acceso a oportunidades educativas.
El informe revela que Chiapas registra el mayor porcentaje de población de 15 años y más en condición de rezago educativo, con 44.9 por ciento, seguido de Michoacán con 40 por ciento y Guerrero con 39.3 por ciento. Oaxaca y Veracruz también superan el 35 por ciento.
En este contexto, Puebla enfrenta el reto de fortalecer políticas públicas enfocadas en combatir el abandono escolar y ampliar el acceso a programas de alfabetización y educación para adultos, especialmente en comunidades rurales e indígenas donde históricamente se concentran mayores carencias.
El rezago educativo incluye a personas que no cuentan con el nivel académico correspondiente a su edad, una condición que impacta directamente en las oportunidades laborales, ingresos económicos y calidad de vida.
Mientras entidades como la Ciudad de México, Nuevo León y Coahuila mantienen los niveles más bajos de rezago educativo, especialistas advierten que estados del centro y sur del país, incluido Puebla, deben redoblar esfuerzos para reducir las brechas sociales y educativas.
Reducir el rezago educativo es considerado clave para mejorar la movilidad social y disminuir la pobreza, particularmente entre adultos que abandonaron sus estudios desde edades tempranas y que hoy enfrentan mayores obstáculos para acceder a mejores oportunidades laborales.
