Alejandro
Mario Fonseca
El sábado pasado (14/3/2026) falleció Habermas a
los 96 años, el último filósofo de la Escuela de Frankfort, que es famosa por
su contribución a la Teoría Crítica de la sociedad, de base marxista.
Quiero recordarlo, a manera de homenaje, con su
participación en el debate titulado “¿Qué futuro para Europa?” (17/3/2017), en
la Hertie School of Governance, en la ciudad de Berlín. Además de Habermas,
participaron Sigmar Gabriel y Emmanuel Macron; el moderador fue Henrik
Enderlein, el vicepresidente de la Hertie School.
La frase de Macron “Porque hoy Europa es lo que
nos protege de nuevos peligros”, encierra una de las grandes claves para
entender la globalización. Muy bien la campaña de Hilary Clinton (cuando perdió
contra Trump) pudo haber utilizado como eslogan algo similar: “Porque
América es lo que nos protege de nuevos peligros”.
No es una pregunta, es una respuesta, una razón, la
razón dura, natural, de la necesidad que tienen las naciones occidentales de
asociarse y protegerse ante la agresividad, no sólo de la economía china y del
poder bélico de Rusia, sino de toda la región oriental.
El TEMEC es lo que protege a los gringos de la globalización
El Tratado de Libre Comercio de América del Norte
(hoy TMEC) eso era, y todavía lo es: una defensa para resistir el embate de los
productos chinos y orientales, que están literalmente inundando el mundo.
Claro que para los líderes gringos “América”
incluye a América Latina y al Caribe. Aunque no para todos, por ejemplo, para
el loco Trump los latinoamericanos somos una raza apestada. Pero viéndolo bien,
a “toro pasado”, Trump no estaba tan loco, simplemente era y sigue siendo un
ignorante.
Y es que sí, sí somos una raza apestada. Bueno, no
todos, sino los que se ven, los que aparecen en las revistas de sociales
haciendo shopping en las exclusivas tiendas de Beverly Hills, la clase política
(no toda), sus familias y sus allegados; en fin, los beneficiarios de la
corrupción y la impunidad desmedidas. Por fortuna con la 4 T de AMLO las cosas
han cambiado.
Pero muchos no lo ven así, porque son ignorantes
que no saben nada, no leen, no estudian, son unos palurdos con un vocabulario
tan restringido y tan necio, que siguen añorando los viejos tiempos del
"orden" priista”.
Pero regresando al debate ¿Qué futuro para
Europa?, la Unión Europea, es decir Europa también es una defensa ante la
globalización; pero es mucho más que eso. Jürgen Habermas en la presentación
del debate hace una enumeración de las amenazas, tanto internas como externas.
Hoy más que nunca Europa requiere de la unidad de
sus naciones. El concepto clave es la solidaridad, no la caridad. “Solidaridad
–una acción combinada de apoyo a tus aliados– significa aceptar determinadas
desventajas en lo que respecta a los intereses propios, con la confianza de que
tus compañeros actuarán igual en situaciones parecidas”.
“La confianza recíproca, en nuestro caso una
confianza que trasciende las fronteras nacionales, es una variable relevante,
pero también lo es el interés propio a largo plazo”.
“No hay una razón natural inevitable por la que los
temas de justicia redistributiva deban detenerse en las fronteras nacionales y
no deban discutirse dentro de la comunidad de naciones europeas”.
Otro tema interesante que Habermas destaca es el
hecho de que el debate de la unificación europea ha estado restringido a las
élites y propone involucrar a las poblaciones nacionales en una discusión
informada que les permita conocer los escenarios alternativos para el futuro
Estados Unidos: una amenaza para el mundo
En cuanto a las amenazas externas, Habermas destaca
“las crisis, que deben como mínimo hacernos pensar en una mayor cooperación,
son obvias: la situación geopolítica de Europa ya había sufrido cambios
dramáticos con la guerra civil siria, la crisis en Ucrania y la retirada
gradual de los Estados Unidos del papel de potencia reguladora global”.
“Pero ahora que la potencia global que representa
Estados Unidos parece alejarse de su antaño dominante escuela de pensamiento
internacionalista, la postura de Europa es aún más impredecible. Con la presión
de Estados Unidos a los miembros de la OTAN para que aumenten su
contribución militar, los interrogantes sobre la seguridad externa son aún más
relevantes”.
“Además, la amenaza terrorista no va a desaparecer
en el mediano plazo, y la presión migratoria en Europa se ha convertido en un
problema que puede definir el siglo. Estos dos acontecimientos claramente
exigen una mayor cooperación entre europeos”.
“Finalmente, el gobierno de Estados Unidos amenaza
no solo con dividir Occidente en lo que respecta al comercio global y la
política económica. Los prejuicios nacionalistas, racistas, antislámicos y
antisemitas que gracias al estilo comunicativo y la ideología han ganado peso
político suponen, junto con el avance del autoritarismo en Rusia, Turquía,
Egipto y otros países, un reto para la manera en que Occidente se ve a sí mismo
política y culturalmente”.
En suma, Europa de pronto, ante una situación
geopolítica muy compleja, se ve obligada a arreglárselas por sí misma, en el
papel de guardiana de la Ilustración y de los principios liberales. Y mientras
tanto, ¿qué hacemos los mexicanos?
A nueve años de distancia
es sorprendente la actualidad del discurso de Habermas. Y que suerte tuvimos
los mexicanos al poder contar con el giro político que ha significado la Cuarta
Transformación de AMLO y de Sheinbaum. Si el PRIAN siguiera gobernando,
estaríamos sufriendo por la guerra energética y nuestros gobernantes lamiéndole
las botas al loco Trump.
